Otro sorbo de nobleza.

Ayer se disputó la revancha del duelo Principado - Vagos, y los "Diablos Rojos" ratificaron la paternidad sobre la Realeza. Sí, y fue en gran parte gracias a Chenú. Cabe destacar que el Principado, como anticipabamos, fue un rival realmente durísimo para los Vagos. Por suerte, el Chiquitín y "Sombra" Paniagua estuvieron muy prendidos al partido, especialmente el primero, que marcó goles de todos los colores. Mientras el principado presentó un renovado equipo, con varios recambios y refuerzos importantes, los Vagos se vieron diezmados por la ausencia de "Bimbo" Garay, que siempre es una garantía en el arco. Los Vagos empezaron impetuosamente, el Asesino, que tuvo una tarde realmente pésima, marcó un gol de media distancia, precioso realmente, para indicarles el camino a sus compañeros. Todo parecía pintar bien para Giulio, pero pronto se perdería en el juego, nunca encontró su lugar en la cancha, y por si fuera poco, marcó dos goles en contra de su propia valla. Los Reds comenzaron jugando bien, con Isaac De la Selva en la defensa. Ganaban cómodamente. Luego llego Wilson "Sombra" Paniagua, y reforzó el equipo. Pero cuando promediaba el partido, los Vagos sintieron la baja de Garay en el pórtico, no porque "el Terrible" no fuese bueno, es excelente, un verdadero todoterreno el capitán de los Vagos. Pero más alla del buen desempeño de Zipp fuera de su puesto habitual, faltó la solidez defensiva que aporta al equipo. Pero después del buen momento que pasaron los Vagos, donde goles para todos los gustos eran marcados por los jugadores -- incluso uno de excelente factura, una vez más, por parte de Isaac, que estaba cumpliendo 17 años --, el equipo se desordenó, y las pelotas enviadas por los Principitos besaron una y otra vez las redes de los Vagos, hasta descontar la aparentemente indescontable ventaja de los Vagos, que era de 7 goles. Y los últimos diez minutos de partido fueron dramáticos, con uno y otro equipo pasando al frente, se intercalaban en el marcador. Y los Vagos cayeron presa del nerviosismo, con el mal partido que hacía Giulio, que nunca encontraba los espacios, con los malos remates de Diego Bertinat, que sintió el peso de tantos goles en contra tan repentinamente y se puso muy nervioso. Por suerte aparecieron dos grandes, Edu y Wilson. Esta vez el tradicional "Jugá conmigo" de Edu no fue para su habitual compañero de hazañas, sino para "Sombra", que respondió en gran medida, y entre los dos sacaron adelante el partido, que los Vagos terminaron ganando por 2 goles de diferencia.

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